Desratización en Madrid

¿Por qué se considera tan peligrosa a la rata negra?

La rata negra (nombre científico Rattus Rattus), famosa por el personaje de Remy de la película animada Ratatouille (2007), es popularmente llamada rata de barco o de techo. Aunque su origen nos traslada a la zona tropical de Asia, específicamente la región sudeste y la república de la India, lo cierto es que, en la actualidad, se encuentra ampliamente extendida por todo el continente asiático, Egipto e incluso Europa.

Se trata de un roedor que mide de 15 a 20 centímetros de longitud, unos 18 cms en promedio; a lo que hay que sumarle de 20 a 25 centímetros adicionales de cola. Siendo de hocico alargado, sus ojos son grandes al igual que sus orejas. Pueden llegar a pesar hasta 250 gramos y son fácilmente reconocibles por su pelaje oscuro.

Como la mayoría de las especies roedoras, la rata negra es nocturna y se alimenta de todo lo que encuentra a su paso, vegetal o animal; es decir, es omnívora, aunque prefiere semillas y frutas. Necesita de una cantidad de nutrientes equivalente a un tercio de su peso diario, para vivir. Y suele ser el objetivo de animales cazadores como los gatos (en ambientes urbanos) y los búhos (en zonas rurales).

Otras características de la rata negra

En la naturaleza se la suele encontrar en terrenos elevados y bosques del tipo caducifolios; pero, la verdad es que se adapta con facilidad a cualquier ambiente, como zonas boscosas, rocosas, depósitos o graneros. De preferencia, su hábitat es exterior, donde construyen sus nidos en áreas de grandes arboledas, cueva o túneles.

En lo que respecta a la reproducción, se puede decir que es típicamente acelerada. La gestación suele durar alrededor de tres semanas, período tras el cual nacen unas 7 u 8 crías. Por otro lado, tienen la capacidad de producir entre 3 y 5 camadas al año, lo cual las hace sumamente prolíficas.

Nivel de agresividad de la rata negra

Se le suele denominar como la rata más grande del mundo; pero, esto no es cierto. Sus ojos y sus enormes orejas si son de mayores dimensiones que las de las ratas grises o comunes; aunque el resto es, quizás, más pequeño, ya que las últimas tienen una longitud que varía entre 17 y 27 centímetros y su peso se encuentra en el rango de 200 a 550 gramos.

¿Cuál es el nivel de agresividad de la rata negra?

Esta no es una especie especialmente peligrosa; puesto que, por naturaleza, la rata negra se mostrará asustadiza, en especial frente a la presencia de seres humanos. Sin embargo, al igual que la mayoría de los animales, cuando está asustada o es arrinconada, responderá con un ataque. En lo relativo a la salud, sus heces y orina transmiten enfermedades peligrosas para el hombre como leishmaniosis, leptospirosis, peste bubónica y toxoplasmosis, entre otras.

Los expertos en sanidad ambiental han lanzado la alerta de que la especie se está propagando, actualmente, por muchas ciudades y pueblos de España; entre los cuales destacan Madrid y Valladolid. Así, como medida sanitaria colectiva, se recomienda a la gente no tirar resto de comida o residuos orgánicos a la vía pública, sino en los contenedores apropiados, y activar planes preventivos para impedir que el problema se haga crónico.

En estas poblaciones, la rata negra sigue prefiriendo las áreas públicas con vida vegetal, como parques y jardines. En ningún caso, se introducen en los sistemas de alcantarillado de la ciudad o en las redes de cloacas de las viviendas. Sus nidos suelen encontrarse en las copas de los árboles, lo que hace difícil distinguirlos de los de las aves. Por otra parte, también anidan en inmuebles; prefiriendo tejados y áticos.

Donde se encuentran las ratas negras

¿Cómo controlar la plaga de ratas negras?

Lo dicho acerca de esta especie hasta ahora, podría dar la impresión equivocada de que no hay problema con sus costumbres y hábitos. Pero, la realidad es que mientras la rata común se desplaza por el alcantarillado y poco entra en contacto con las personas; la rata negra se ubica en áreas verdes adyacentes a los colegios y en parques para niños, donde la circulación de gente y mascotas es grande. Lo que dificultad las actividades de desratización en Madrid y otras ciudades.

Estos roedores también son peligrosos para los perros, a quienes pueden contagiar con la Leptospira; bacteria responsable de una enfermedad zoológica que puede convertirse en epidemia. La contaminación puede provenir del agua estancada y de heridas en la piel del animal. La recomendación es cuidar tanto de los niños, como de las mascotas, no lanzar desperdicios a la calle y llamarnos en caso de ver una rata negra. En Byostasys estamos preparados para manejar la situación.

 


Fuente: Alberto Benito – Youtube

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *