Las plagas de los productos almacenados, principalmente alimentarios, contaminan las materias primas y el producto terminado, a través de sus excrementos, restos de mudas o fragmentos del insecto.

Tribolium_castaneum

En nuestros hogares, las plagas de productos almacenados se conocen comúnmente como plagas de la despensa, pero tienen fácil solución, ya que el consumidor de esos productos irá a reclamar a su punto de venta y éste a su vez al distribuidor. Sin embargo, sobre granos almacenados este tipo de infestaciones producen unas pérdidas que llegan a dañar un 10% de la cosecha mundial.

Las plagas en los productos almacenados causan un impacto económico sustancial en la industria alimentaria a través de la contaminación, deterioro de los alimentos, y la formación de mohos, humedades y calor. Es imprescindible proteger los alimentos en las industrias alimentarias de forma eficaz.

Las plagas más comunes de los productos agroalimentarios almacenados son escarabajos y polillas cuyos ciclos vitales están directamente relacionados con los alimentos que parasitan. Los productos atacados son muy variados, destacando cereales, legumbres, frutos secos, especias, semillas y todos los productos acabados fabricados a partir de las materias primas mencionadas. Los escarabajos (coleópteros) son el grupo más importante en cuanto a plagas de productos almacenados, el grupo de palomillas (lepidópteros) es el segundo en importancia y por último los ácaros. También hay un tipo de mosca, la mosca saltadora del jamón y queso, pero es menos frecuente.

Los escarabajos, palomillas y moscas son de metamorfosis total, mientras que los ácaros no lo son.

Es difícil generalizar un tratamiento al ser estas distintas familias de insectos, pero los podemos englobar según su conducta de alimentación:

a) Consumidores internos; la larva de estos se alimenta desde el interior del grano por lo tanto requiere un grano entero, de este tipo nos podemos encontrar el picudo del arroz o la larva de la palomilla.

b) Consumidores externos; la larva se alimenta desde fuera, ejemplo son la palomilla de la india (Plodia interpunctella), escarabajo del tabaco y el gorgojo de la farmacia.

c) Carroñeros oportunistas; éstos se alimentan del grano cuya cubierta ha sido extraída mecánicamente por el ser humano, como por ejemplo el gorgojo confuso (Tribolium confusum), palomilla de la harina, carcoma dentada…

d) Plagas accidentales son aquellas que se alimentan de alimentos de mal estado, es decir húmedos, con moho.

El control de estos insectos requiere varios puntos en los que hay que poner especial interés porque al no cumplir uno de ellos, podemos llegar a perder un almacén entero de grano o de productos similares, con el coste que ello supone.

1) Prevención
2) Buena higiene
3) Almacenamiento adecuado
4) Rotación de inventarios
5) Ventilación
6) Control

En primer lugar habrá que llevar a cabo una monitorización del almacén con trampas de monitoreo como, con su correspondiente feromona o sin ella. Podemos solucionar y evitar cualquier problema de este tipo empleando métodos no químicos, como trampas de feromonas específicas de cada una de estas especies de insectos, aplicación de productos con reguladores del crecimiento (IGR) no agresivos, trampas de luz UV y con pulverizaciones controladas.

Trampas Productos Almacenados

 

– Tribolium sp., Trogoderma sp., Lasioderma serricorne, Sitophilus.

insectos plaga productos almacenados

– Plodia spp., Ephestia spp., etc… (Polilla de la harina)

Polilla India de la Harina

– Oryzaephillus spp.

Oryzaephillus